El Correo del Vino



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Día 27/09/2017

Lidl apuesta por democratizar el vino para aumentar su consumo

La cadena de supermercados Lidl organizó en Madrid la I Jornada SOS Vino en España, presentada por el Master of Wine Pedro Ballesteros y el actor Juan Echanove. La necesidad de democratizar el vino fue el foco que iluminó la cita y se presentó como una de las posibles soluciones para aumentar el consumo en nuestro país. La jornada también sirvió para conocer la oferta de vinos de Lidl, basada en la calidad y los precios moderados, así como la experiencia de las bodegas dentro de estos supermerca

La jornada intentaba analizar la causas del bajo consumo de vino en España, un problema que preocupa a instituciones como la Organización Interprofesional del Vino en España (OIVE), que invierte un 90% de sus ingresos en acciones centradas en el consumo interno.

Entre las posibles causas destacaron primero el distanciamiento que se había generado desde el propio sector del vino, con una imagen elitista y un lenguaje demasiado sofisticado, “la propia cultura del vino ha alejado al grueso de los consumidores”, afirmaba Susana García, directora de la OIVE, “necesitamos transmitir un mensaje sencillo, homogéneo y sin complicaciones”. Y en segundo lugar, el precio. Pedro Ballestero hacía hincapié en la pérdida de poder adquisitivo que había provocado la crisis desde 2008. “Ahora tenemos un sector de la población con sensibilidad por el vino, que lo aprecia y valora, pero cuyo salario no le permite hacer grandes inversiones, sobre todo para el vino que se consume en el día a día”. Además, agregaba “parece que la primera condición para que un vino sea bueno es que sea caro”, una idea que tal vez derive de esa imagen elitista que muchos tienen del vino.

“la propia cultura del vino ha alejado al grueso de los consumidores”, afirmaba Susana García, directora de la OIVE, “necesitamos transmitir un mensaje sencillo, homogéneo y sin complicaciones”

Dos causas cuya solución, a grandes rasgos, según se expresó en la jornada, pasaba por democratizar el vino, por hacerlo accesible, tanto en precio como en concepto. Albert Planas, gerente de compras de vino de Lidl España, aseguraba que “desde Lidl queremos democratizar el vino”, a través de vinos de calidad pero a unos precios asequibles. Una estrategia, explicaba, encaminada a acercar el vino al gran público, para aumentar el consumo de vino en nuestro país que ahora mismo ronda los 21 litros por persona y año.

Juan Echanove, por su parte, apuntaba que “la unión Lidl-Peñín es una referencia que anima al consumo para el grueso de la población”, porque acerca vinos con una calidad constatada por una guía como Peñín, a un público más amplio a través de una gran superficie.

Por tanto, para demostrar y hacer visible que la calidad no está reñida con el precio (sobre todo en un país como España, donde la buena relación calidad-precio en los vinos es casi una constante), durante la jornada de SOS Vino en España, se compararon dos vinos de cada una de las siete bodegas seleccionadas: uno de precio más asequibles (entre 4,5 y 7€), disponibles en Lidl, junto con un vino de una gama más alta de las respectivas bodegas (entre 10 y 30€ aproximadamente).

Las bodegas participantes fueron: Gorka Izaguirre (Garena Txacolina 2016 y G22 Cosecha 2014), Bodegas Castaño (Castaño Tinto 2016 y Castaño Colección 2014), Pago Los Balancines (Balancines Gold 2016 y Haragán 2014), Alto Landón (Irrepetible 2015 y Cf de Altolandon 2011), Pernod Ricard (Campo Viejo Vendimia Seleccionada 2014y Azpilicueta Crianza 2014) y Bodegas Neo (Neo Crianza 2013 y Neo Punta Esencia 2012).

Con esta cata se pretendía mostrar cómo cada pareja de vinos guardaban la misma filosofía y parámetros de calidad, aunque cada uno en su línea. El precio, como apuntaba Pedro Mercado, propietario y enólogo de Pago de los Balancines, no deriva en estos casos de una falta de calidad sino de una viticultura y elaboración que implicaban menos costes (vinos más jóvenes, viñas con mayor producción, etc.), “tanto la viticultura como la elaboración de cada vino va dirigido a dos público o momentos diferentes”.

“Lo que se pretende con esta campaña es que el productor no pierda”, destacaba Ballesteros

Así, los vinos más asequibles estaban indicados para tomar en el día a día, sin pretensiones y sin necesidad de saber demasiado sobre vinos o pararse a pensar sobre ellos, fáciles de tomar. Ballesteros explicaba que estos vinos no sólo hacen que un mayor número de personas puedan disfrutar del vino todos los días, sino que a través de estos vinos se pueden conocer diferentes regiones vitivinícolas y variedades de uva, y apuntaba “con este rango de precios puedes ser aventurero y probar cosas diferentes, nadie pierde”. Además, explicaba que “son una puerta de entrada para que después esos consumidores se interesen por las bodegas y el resto de su gama, o por vinos más complejos o de mayor precio”, una vez se va conociendo más el mundo del vino.

La presencia de las bodegas y productores descartaba así cualquier atisbo de duda relativa a los posibles daños de imagen o venta a pérdidas, como ya ocurrió en años anteriores. “Lo que se pretende con esta campaña es que el productor no pierda”, afirmaba Ballesteros. En cuanto a la idea de que un precio reducido echa por tierra el nombre de una bodega, Carmen Puche, responsable de ventas y comunicación de Bodegas Castaño, comentaba que “el precio del vino, en nuestro caso ha sido una fortaleza; hemos podido llevar nuestro vino por todo el mundo, y por eso hemos apostado por Lidl”. En palabras de Rosalía Molina, enóloga y winemaker de Alto Landón, “es un paso difícil estar en una gran superficie porque muchos te van a criticar, pero nuestra experiencia estos años ha sido buena, la forma de que te conozcan es estar presentes ante el gran público, aunque eso no quita que después también puedas estar en espacios más especializados”, además, continuaba “es muy difícil sobrevivir elaborando un vino caro y con poca producción”. 

También hubo tiempo para los vinos generosos a través de la poética puesta en escena de Antonio Flores, Máster Blender de González Byass, con el Tío Pepe como ejemplo. Flores destacó lo barato que es una botella de fino, para la calidad así como el esfuerzo y el tiempo que supone elaborarlo. Un ejemplo de cómo en España se pueden encontrar grandes vinos a precios asequibles o de cómo unos vinos tan apreciados en el extranjero como los de Jerez eran casi unos desconocidos para los españoles, aunque, como marcaba Flores “Jerez se recupera poco a poco”. Ballesteros, por su parte, apostó por situar este tipo de vinos junto a los blancos, para así aumentar el consumo y animar al público a tomarlos con la comida, al igual que harían con el resto de vinos blancos.

Albert Planas, gerente de compras de vino de Lidl España, cerró la jornada reafirmando el compromiso de la cadena de supermercados con la producción local. En España tienen más de 80 referencias fijas en sus lineales, más de 20 en la categoría Premium con puntuaciones de la Guía Peñín, trabajan con más de 60 proveedores y 40 denominaciones de origen. Una estrategia que les ha valido el premio Wine Challenge Spain 2016, en la categoría de Mejor Selección de vinos de gran distribución.

 

 
Susana Molina
Periodista

 




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