Explicando, que es gerundio



Explicando, que es gerundio" data-width="450" data-show-faces="false" data-send="true">


Día 22/05/2019

Explicando, que es gerundio

Ha causado gran revuelo lo publicado el martes en El Correo del Vino Diario y el jueves en el Semanal: una noticia que, por su interés, tuvieron a bien enviarme varias personas. Un gesto que agradezco, al depositar su confianza en mí y en mi medio, único que lo ha publicado. En ella se plasmaban las propuestas de diferentes actores del sector del vino, para intentar solucionar la crisis actual de los vinos españoles.

En concreto, era mi artículo titulado Nuevas Propuestas de medidas de regulación de mercado de los diversos operadores del mercado del vino.

No voy a crear más polémica que la ya suscitada, que no ha sido poca. Unos dicen que se dijeron unas cosas, otros que otras. No es eso, a mi modo de ver, lo importante del caso y del tema.

Antes de nada, como siempre digo, que no me duelen prendas por publicar algunas rectificaciones. Me envían un documento, y ahora unos dicen que  no es exactamente lo que se expuso en la reunión y otros dicen que, como no estuve presente, tengo que escuchar a cada actor de la reunión. Ya les digo que en este medio todos tienen cabida.

También comentar, y quien me sigue lo sabe, que tanto este medio como yo, siempre hemos publicado sin temor a la polémica, siempre por y para el sector. Nos podemos equivocar, por supuesto, pero siempre saben todos ustedes que lo que se escribe se hace de corazón, con la mejor intención y sin que nunca, jamás, se hayan admitido manipulaciones de ninguna clase, y tengan en cuenta que esta confianza que nos tienen ustedes por esto, desde hace 72 años, no la vamos a defraudar. Seguiremos en la misma línea y la mejor solución, así se lo he dicho a todos los actores del sector, es que en lugar de no decir nada, den información puntual y continua, sobre todo cuando se trata de cosas tan importantes para todos como las que se están tratando en estos momentos, propuestas que si se llevan a cabo pueden influir mucho en la marcha del sector en los años sucesivos.

Tengan, para terminar esta aclaración, por seguro que yo, Javier Sánchez-Migallón Royo y mi medio El Correo del Vino, siempre intentaremos, por todos los medios y yendo en contra de quien haga falta, darles a ustedes una información puntual de lo que se cuece en el mercado y en el sector. Ese es el mayor valor que tenemos y les aseguro que no perderemos.

Y aclarado esto, y sin poner ya quien dijo o no dijo, sí les quiero decir que hay diversas propuestas en unas reuniones que se están produciendo y que pueden, como les digo, ser de vital importancia para el sector. Por eso mismo pido claridad, transparencia e información. No vale luego dar noticias de hechos ya consumados.

Todo esto viene por la situación en la que están los mercados del granel en España, vinos a bajo precio, como todos ustedes saben y una comercialización difícil debido al volumen tan grande y a la baja calidad de algunos vinos procedentes de sobre producciones

Mi postura debe ser siempre, y así lo intento, de equidad entre todos los extremos de este sector, un sector amplio, e integrado principalmente por agricultores, elaboradores particulares, cooperativas, industriales embotelladores y exportadores, amén de las numerosísimas industrias auxiliares, satélites del sector pero que viven de él. Centenares de miles de personas, por tanto. Y no se puede, no se debe, beneficiar a unas si en este beneficio va el perjuicio de otras o viceversa.

Tengo la suerte de llevar 35 años escribiendo prácticamente a diario sobre este sector al que tanto amo. Nadie me puede achacar que defiendo a algún sector en concreto; intento, en cada momento, ponerme de parte del más débil, para compensar fuerzas con el más fuerte.

En estos momentos el mercado del vino está mal, nadie lo duda, que hay que intentar echarle una mano, tomar medidas para intentar compensar esta crisis, es natural, normal y entre todos lo debemos hacer.

Sin embargo, estas posibles medidas no se pueden tomar alegremente sin mirar a otra parte del sector que se vería muy perjudicado, por beneficiar a otra, hay que ser equitativo.

 

Por tanto, expreso mi opinión al respecto:

Se deberían tomar medidas para paliar la crisis. Estas medidas creo que deben ir desde el campo hacia arriba. Lo primero, limitar, evitar por cualquier medio, producciones como las que hemos tenido este año de hasta 60.000 kilos por hectárea con uvas que no pasaban 7 u 8 grados Baumé. Esto no se puede admitir. Siempre teniendo en cuenta que el límite no puede ser a costa de un detrimento importante de la percepción económica del agricultor.

Una vez controlada esta sobreproducción y si hay que seguir tomando medidas para regular el mercado, estas medidas se deben conocer al inicio de campaña y antes de la vendimia. No se puede decir en diciembre al elaborador que ya ha pagado la uva, que tiene que incrementar la entrega vínica o que tiene que destilar equis cantidad de vino a precio bajo, o cualquier medida que represente un quebranto económico para quien ha comprado uva. Lo que tenga que ser, se debe saber antes de poner precio a la uva y comprarla, para obrar en consecuencia.

Y pasamos, subiendo en la cadena de actores, al sector industrial, embotellador, exportador. Que se queja, con toda la razón, de que cuando el vino baja se pone el grito en el cielo y cuando sube todo el sector calla. El año pasado, con vinos por encima de los 5 euros, nadie intentó tomar medidas para contrarrestar tan gran subida y hubo industriales, todos, que perdieron numerosos clientes, cuota de mercado, bajaron ventas hasta más de un 50% y cada botella de vino que salía de su bodega, si es que la querían sacar, en muchos casos les costaba dinero y lo hacían por mantener clientes, industria y empleados en sus negocios. Nadie se fijó en esto, nadie intentó echar una mano. Duela a quien duela, esto no es justo. Y asociaciones que defienden estos sectores, deben acostumbrarse a saber defender a sus asociados en estas circunstancias, al igual que en otras, en las que estamos ahora, sus representados los defienden a quienes están perjudicándose.

Para cerrar el tema, un par de cosas, o ideas. Primero, no sé si lo que se pretende hoy puede tomarse como una ilegalidad por parte de la AICA, al tratar, de una manera o de otra, de actuar sobre el precio libre de las cosas.

Por último, y todos lo sabemos y lo hemos dicho, este negocio, por más que se intente nadie lo domina, la climatología últimamente es quien lo hace subir o bajar. Una destilación obligatoria puede ser perjudicial ya que no se haría con cantidad suficiente para regular el mercado y al ser a precio barato, tiraría de los precios para abajo, como pasó en 2013, solo con su anuncio, aunque no se llevó a cabo. Tengan en cuenta que, por mucho que se haga, si no se controla producción, y este año tuviéramos, por ejemplo, otra cosecha superior a los 50 millones de hectólitros, por mucho que se haga, créanme, no se levantaría el precio del vino.

A la hora de negociar, tengan en cuenta que las medidas deben de ir dirigidas a una estabilidad de precios, tanto al alza como a la baja, sin olvidar que estamos sometidos a una globalización mundial que desde España seguro que no vamos a controlar. Por favor, informen al mercado, infórmennos de sus propuestas y deliberaciones, el sector no se merece ni ocultamiento ni tiranteces entre todos ustedes. Únanse que nos jugamos mucho.

Javier Sánchez-Migallón  
Javier Sánchez-Migallón
Director Ediciones Albandea y El Correo del Vino

 




Explicando, que es gerundio" data-width="600">
Lallemand
Enolviz
Della Toffola
Lev2050
 
Esto es Vino
 
LIEC EXPRESS








Video de la semana
Enofusión ya prepara su edición 2020.
Así se desarrolló en 2019.